Asociación para el Desarrollo Rural Integral
de las tierras del Jiloca y Gallocanta

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La silla, La Pelarda y La Langosta, El Pancrudo

Músicos

Anadón

El pueblo participaba tanto en la devoción del Santuario de La Virgen de la Silla como en el de la Virgen de Aliaga (Cortes de Aragón). Tras la comarcalización ha quedado fuera de la zona administrada por ADRI; sin embargo, desde hace ya tiempo, su  relación con Cortes ha ido a a menos y es más destacada la que mantiene con los pueblos del ámbito de La Silla.

Los músicos que se recuerdan en las antiguas fiestas de San Fabián y San Esteban  (20 enero) eran los de Loscos: Delfín, el más joven, y  José María; iban con su padre, y habitualmente tocaban dos violines y guitarra (años 1940-50).

Para San Bartolomé (24 agosto) acudían el Ciego de Muniesa (guitarra) y los tañedores de Blesa (Cacha y Cajudo).  Posteriormente iba regularmente la Orquesta de Valdeconejos (años 1960).

Las rondas eran cada sábado, con Pedro y Ángel Contamina, Los Sordos (hijos del Tío Sordo), que cantaban y tocaban la guitarra y la bandurria. Con ellos iban Santiago Yus, violín, y Manolo Pina, laúd, y juntos hicieron el baile en los años 50 (polcas, mazurcas valses… el repertorio viejo), en el bar o en el patio del herrero.

Para las carreras de pollos y burros, como no había dulzaineros en Anadón, venían los de La Hoz de la Vieja, que también iban a Rudilla y pueblos vecinos. Solían ir dos, padre e hijo. Tocaban una entradilla, los pollos típicos y un pasodoble, El Gato Montés, que bailaban los vencedores. En el pasacalles tocaban Toda la calle es mía o La que te toque.

Allueva

Pueblo del ámbito de La Pelarda, tuvo sus tradiciones emparentadas con el resto de poblaciones relacionadas con dicho santuario.

En las carreras de pollos de Allueva tocaba habitualmente el Jareta, de Collados o Valverde (se cree que era de alguna de estas localidades). Además iban músicos de Encinacorba y Burbáguena.

En los años 30 y siguientes hubo varios músicos en el lugar: Vicente, el maestro, que era valenciano y tocaba la guitarra, y Agustín Navarro (n. c.1910), que tocaba la guitarra y el laúd. El Tío Agustín hizo el baile de los domingos (en la placeta) muchos años con mazurcas, habaneras y polcas, especialmente. También tocaba por entonces un joven, Marino Colón Peral (violín).

En el pueblo hubo un gramófono desde 1934, y se utilizó bastante tiempo, reproduciéndose discos de Miguel Ligero (1888-1968, que apareció en el filme de Nobleza Baturra) y otros cantantes famosos por aquel entonces. Se nos comentó que en Allueva quedaron bastantes discos de piedra tras la Guerra Civil, que dejaron los combatientes italianos al desplazarse el frente, que había estado instalado en la zona durante un largo periodo.

En los años 50 se reavivó la música del lugar; Generoso Martín tocaba los pollos con sus dulzainas, y hubo una rondalla con Jesús Peña, acordeón; Marino Colón Peral (que era el maestro entonces), guitarra, violín; Justo Berenguer, laúd; Paulino Burriel, bandurria; Aurelio Sancho, bandurria, laúd y violín, y Manuel Conejos (El Ciego de Allueva), guitarra.

En esa época de posguerra, Paulino Burriel tocaba y hacía pitos de caña.

Piedrahíta

Desde antiguo, el pueblo acudía con romería propia tanto a La Silla (15 de mayo) como al Santo de Mezquita de Loscos (el 17 de mayo), lo que denota una doble influencia.

No se recuerdan dulzaineros propios; iban los de Lanzuela (Félix y Emiliano, años 30 y 40), que tocaban los pollos incesantemente. Había rondalla que hacía baile los domingos. El 20 de mayo era la fiesta del Mayo con ronda incluida. El último domingo de mayo era la romería de todos los pueblos a La Silla.

En tiempos más recientes iban músicos de la banda de Encinacorba (especialmente El Trompeta). Para San Clemente (23 de noviembre) iban los músicos de Blesa.

Bea

En el pueblo, Victoriano Franco tocaba la guitarra, y había bailes de jotas. El baile del domingo lo hacía Vicente Gracia, de Lagueruela.

Para los pollos de junio y octubre se acercaban los músicos de Lanzuela (los gaiteros y el Ciego); con anterioridad había acudido con frecuencia el Tío Caramba de Cutanda. Tocaron además las bandas de Encinacorba y Cariñena. En los años 70 también fue a Bea José El Albardero, de Burbáguena, acompañado de músicos de Caminreal, Fuentes Claras y Burbáguena.

Lagueruela

Las rondas y el baile las hacían Vicente Gracia, guitarra y laúd, Rufino Esteban, guitarra, Joaquín Ferranda, guitarra y laúd. Era destacada la ronda de la sanjuanda (ronda de mozos), que tenía su respuesta en la ronda de San Pedro (ronda de mozos). Para fiestas acudían orquestas de Cariñena, Cosuenda y Paniza.
gaiteroslanzuelaLanzuela

Fue Lanzuela uno los principales centros musicales de la zona. Cuando Félix Sabirón, gaitero de Torralbilla, se estableció en el pueblo, ya conocía a Santiago Calvo Bruna, el Ciego de Lanzuela, que tocaba el violín y la guitarra. Durante años habían hecho el baile de Lanzuela a dúo, pero a partir de ese momento dispusieron de más tiempo para tocar juntos y formar nuevos músicos. A partir de ambas figuras se desarrolló una amplia actividad musical en el pueblo, y desde Lanzuela se atendió gran parte de la demanda musical de las localidades próximas. Emiliano (hijo de Félix), Delfín Zaragaga Herrero (sobrino del propio Félix), Ceferino Herrero Sabirón, Ismael Herrero Sabirón y el Tío Florencio fueron varios de los miembros que se sumaron a este círculo musical. Ceferino e Ismael eran sobrinos de Emiliano y nietos de Félix.

Santiago había nacido en Anento; pero al casarse con con una moza de Lanzuela fijo allí su domicilio. Santiago y su mujer, Florentina, viajaban por los pueblos con un caballo. En Santa Cruz de Nogueras nos relataron que ella solía ir montada, y Santiago caminaba agarrando la cola del caballo, ya que estaba impedido de la vista. Florentina no cantaba, simplemente era su lazarilla. El repertorio de violín de Santiago era bailable, con pasodobles, mazurcas, polcas, valses. Era requerido en los pueblos solo o con sus compañeros. Tocó con regularidad en Langa del castillo (inicio de su ruta de temporada), Cuencabuena, Ferreruela, Cucalón; y esporádicamente en otros muchos lugares, como se apreciará a lo largo de todo este apartado. Con Emiliano Sabirón tocaba en Loscos, Bea, Santa Cruz, Luesma, Anento, Romanos, etc. Santiago murió en una residencia de Zaragoza.

Félix Sabirón Saz (Torralbilla 1872-1953) iba a Lanzuela a tocar desde niño, acompañando a su padre, Feliciano, desde su residencia en Torralbilla. Años después seguía acudiendo a las fiestas, tocando el clarinete y siendo ya acompañado al tambor por su hijo Emiliano; ambos se alojaban en casa de unos familiares que tenían en Lanzuela. Emiliano conoció allí a su prima Pilar, quien sería su mujer -y que fue nuestra informante en esta ocasión-.  Padre e hijo fijaron su residencia en Lanzuela, y durante largos años fueron requeridos desde numerosos pueblos como músicos para pasacalles, carreras de pollos y bailes. A ciertas localidades iban acompañados por Santiago (violín), en especial cuando tenían que hacer el baile. Emiliano aprendió el violín con Santiago, lo cual les dio mayor versatilidad.

En Lanzuela se recuerda que Félix acudía cada año a Ferreruela a tocar el clarinete en Las Completas (solo) y en el Baile de San Roque  (acompañado de tambor). Con posterioridad a él dicho baile se ha tocado con saxo y tambor.

Tras la muerte de Félix, y retirado Santiago (c. 1961), Emiliano Sabirón continuó la labor acompañado de sus sobrinos, en el área de Lanzuela, o tocando junto a Lamberto de Mainar u otros músicos cuando se desplazaba a lugares alejados. En 1968 Emiliano marchó a vivir a Zaragoza y sus sobrinos emigraron  a Barcelona. La actividad musical prácticamente desapareció de Lanzuela.

Félix y Emiliano son recordados en muchos lugares como los gaiteros de Lanzuela, y forman parte inequívoca de las señas de identidad de todos ellos. Normalmente iban a las fiestas para tocar los pollos y los pasacalles, mientras otras formaciones se ocupaban del baile; en ocasiones se hacían cargo de toda la agenda musical, procurando entonces contar con Santiago el Ciego. Hacían una ruta anual, desde Torralbilla y Langa hasta Barrachina, que fue variando con el tiempo según las circunstancias. Por el Este llegaron a tocar en Plenas, donde interpretaron el Reinau6.

Cucalón

En este lugar tocaban cada año Félix y Emiliano, los gaiteros de Lanzuela. Emiliano siguió acudiendo hasta su traslado a Zaragoza.

Hubo músicos locales, como Antonio Belanche Belanche, que tocaba el acordeón piano; se hizo una agrupación musical que circulaba por los pueblos vecinos haciendo baile. Paralelamente funcionó una rondalla local, con nuestro informante Pascual Gimeno en ella.

Para el baile del domingo y fiestas acudía Santiago el Ciego de Lanzuela; fue así hasta los primeros años de la década de los 60. Los domingos tocaba toda la tarde y hacía una colecta, en la que se pagaba a voluntad, según testimonios. Santiago solía unirse a la rondalla local en las roldas nocturnas (Lanzuela está muy próximo a Cucalón).

En las fechas más importantes acudía la Banda de Encinacorba, y para los bailes de plaza orquestas de Aguarón y Cosuenda (formadas por miembros de sus respectivas bandas).

Villahermosa

Una fiesta especial era San Pedro Mártir de Verona (29 de abril), patrón de los mozos, que anunciaba las fiestas de mayo, en las que había rondas y enramadas, con rondalla local.

El baile semanal lo hacían los gaiteros de Lanzuela, que durante un tiempo llegaron a dividirse en varios dúos o tríos cuando la demanda de varios pueblos lo requería. En fiestas iban Pedro Garay y el Tío Puchericos, además de la orquesta de Aguarón y de la Banda de Encinacorba.

Ferreruela

Para las fiestas de San Roque siempre iban a tocar los músicos de Lanzuela, que estaban emparentados con el pueblo; de sus familiares que aún residen en el pueblo obtuvimos importante información y alguna fotografía.

Félix Sabirón tocaba Las Completas con el clarinete, en la iglesia, y Félix y Emiliano juntos el baile de San Roque, con clarinete o dulzaina y redoblante.

Cuencabuena

Con frecuencia  tocaba en el lugar Santiago el Ciego de Lanzuela, con su violín; él mismo hacía el baile en la fiesta del 6 de agosto, con sus compañeros de Lanzuela; llegaban aquí desde Langa del Castillo en su larga ruta festivo-musical.

El grupo de Burbáguena tocó muchos años en las fiestas de Cuencabuena. También fueron comunes actos de jotas; se recuerda que Los Chatos de Monreal actuaron en 1958.

Lechago

Vitorino Sánchez era el mejor músico del pueblo, lo tocaba todo, según nuestros informantes. Estuvo activo en los años 50; con diversos instrumentos se añadía, contratado, a las orquestas que iban a tocar en fiestas.

También se recuerda como músicos a dos hermanos, Luis y Gregorio. Luis tocó durante un tiempo junto al Ciego de Monreal, Moisés.

Navarrete del Río

Julián Esteban Gil, vecino de Navarrete del Río y padre de nuestro informante Manuel Esteban, fue intérprete de laúd, guitarra, bandurria y banjo; el único banjo que aparece citado en nuestras anotaciones.

Cutanda

Gaiteros de Cutando (años 90). Cedida por CEJCasimiro Anadón Simón (1887-1945), gaitero de Cutanda, más conocido por el sonoro sobrenombre del Tío Caramba, fue una figura muy celebrada en todo el territorio. Además de tocar la dulzaina tocaba la guitarra y cantaba, y conjuntó algunas rondallas. Tocó asiduamente en todos los pueblos de la sierra de Cucalón y el Pancrudo, acompañado al tambor por el Tío José, el Tío Casimiro y el Tío Manuel. Se conserva alguna pieza de su repertorio, gracias a que su cargo de gaitero de Cutanda fue heredado por Miguel Serrano Martín (n. 1931). El citado y su habitual acompañante al tambor, Tomás Esteban Fabra (n. 1930; buen dulzainero también), siguieron tocando durante años en las fiestas del pueblo. A ambos se les ha conocido siempre como Los gaiteros de Cutanda. En los tiempos recientes, el joven Álvaro Serrano ha tocado la dulzaina junto a Tomás Esteban, en sustitución de Miguel Serrano.

Tomás Esteban nos citó a los antiguos tañedores de Cutanda: Aurelio, Agustín y el Peca (bandurria, laúd y guitarra, respectivamente), quienes hacían el baile en el pueblo y en las fiestas de los pueblos próximos (Olalla, Nueros y otros lugares).

Olalla

Manuel Brusca, acordeonista de Olalla, tuvo una época de actividad musical, en la que se ocupó del baile del pueblo.

Valverde y Collados

Manuel Brusca de OlallaHay vagas noticias sobre gaiteros de estas localidades, que estuvieron activos a principios de siglo. En algún pueblo próximo se recuerda el apodo de uno de ellos, el Jareta. En Valverde tocaban músicos de Encinacorba en las fiestas de mayo. El baile semanal de Valverde se nutria de músicos del pueblo: Gabriel Muñoz, Ignacio Muñoz, Enrique Gracia, su hijo José Gracia (Pepito) y una mujer, Manuela Martín del Pozo, que fue de las pocas instrumentistas femeninas de la región; tocaban guitarras, laúdes y bandurrias, y mantuvieron viva la actividad musical en el pueblo hasta los años 50. Se recuerda que Manuela emigró a Madrid, y tocó en el Rastro durante un tiempo.A Collados iban en fiestas los músicos de Burbáguena. Isidro Alegre fue el jotero más célebre de los varios que hubo en el pueblo; cantaba con frecuencia en Calamocha.

Barrachina

El municipio es partícipe de las romerías a los Santuarios de La Pelarda y de La Langosta. Musicalmente se relaciona con los dos ámbitos. Tuvo gran arraigo la tradición del Dance del cura7, que según unas opiniones sería una variante del baile del reinau, tanto en música como en coreografía, y según otras tendría una estructura musical de jota. Se bailaba el 19 de enero, víspera de la fiesta mayor, y lo iniciaba el cura del pueblo con la moza de su elección; después se añadían las autoridades. Un acuerdo municipal cambió los festejos en 1932, y el baile del cura acabó perdiéndose antes de la Guerra Civil8. Para estas fiestas se contrataba al gaitero de Cutanda, Casimiro Anadón Sidón, el Tío Caramba, o en su lugar al gaitero de Torrijo (José Martínez, llamado Tío Lalo) o a Félix de Lanzuela. El lugar del baile era el llamado Campo del Chopo. A partir de 1932 se contrató en lugar de los dulzaineros a músicos de la Banda Municipal de Calamocha.

En Barrachina se recuerdan los músicos que estaban activos a finales de los años 40: Marcelo Ascoz, violín (lo compró a unos húngaros que actuaban con osos y monos hacia 1940); José Garcés Beltrán, Pepe (n. 1930), bandurria; Francisco Ascoz, guitarra. Tocaban para el baile, en el café; a veces se celebraba con gramófono. Además se recuerda que con frecuencia llegaban al pueblo músicos gitanos ambulantes.

Godos

El baile local del Pasatrés lo solía interpretar una charanga, a menudo la de Burbáguena. Los bailes de plaza se hacían con orquestas de Paniza, Montalbán y otros pueblos. Para los pasacalles eran habituales los de Lanzuela, Félix y Emiliano. Anteriormente también había ido el Tío Caramba de Cutanda. El Ciego de Monreal (Moisés) iba a tocar con su acordeón y su clarinete.

Hubo músicos locales, la mayoría ya fallecidos: Rogelio Palacio (n. 1909), guitarra; Virgilio Fraj, violín; Eulogio Fraj, bandurria; o el Tío Julián, que enseñaba a los más jóvenes, como Gerardo Beltrán (nacido hacia 1930, ya fallecido).
Nueros

A esta localidad iban en fiestas tambor y trompeta, habitualmente Jesús y el Ciego de Monreal (tambor y clarinete, respectivamente). Hubo música en las fiestas hasta los años 70.

Torre los Negros

Hay algún músico del pueblo, como nuestro informante Narciso Luna, y se ha recuperado la tradición del baile de La Zorra, emparentado con el Pasatrés de Godos.

Entre 1900-1930 hubo una banda en el pueblo. Lorenzo Lidón, abuelo del informante del mismo nombre, tocaba el clarinete. Román Nogués (n. 1920) era uno de los músicos con nota del pueblo, y enseñó música a varios vecinos. La ronda y el baile se hacían con guitarra y laúd, y aún se hacen rondas ocasionalmente.

Corbatón y Alpeñés

Los Herreros de Alpeñés (eran el Tío Chapurcas y su hijo) tocaban la guitarra. En fiestas de ambos pueblos había música con Lalo y Roque o con el Tío Caramba. Las albadas de San Antón las acompañaba siempre el Tío Caramba.

Cosa

Había rondalla local, con Julio Valero Rabenaque, ya fallecido, que tocaba el violín. Desde hace tiempo acuden los joteros de Torrijo y diversas orquestas para las fiestas.

Pancrudo

La Zorra es un baile similar al de igual denominación de Torre los Negros. Según Agustín Gómez, informante de Corbatón, los mozos de Torre los Negros nunca lo bailaban, ya que estaba reservado a las mozas; pero en Pancrudo era un baile mixto. Así que en las fiestas de Pancrudo los músicos del pueblo tocaban la Zorra insistentemente, a fin de que los mozos de Torre los Negros no bailasen. La música de la Zorra y de los Pollos consiste siempre en la misma melodía (la del Villano), generalizada en una amplia zona, con una serie de variaciones propias de cada lugar o cada músico. Asimismo, la coreografía de los bailes (zorra, reinau, mayordomos, chapirón…) cambia en cada pueblo, y justifica la variada denominación. El baile del chapirón parece haberse difundido a partir del siglo XVI; en aquella época aparecía integrado en las procesiones del Corpus, y su foco principal parece que se situó en el área de Talavera de la Reina-Toledo, a juzgar por las citaciones. En la provincia de Teruel arraigó en muchos pueblos, desde el Maestrazgo hasta el Jiloca, adaptándose a las tradiciones locales.

Rillo, Lidón

Gaiteros de Torrijo en VisiedoEn estos pueblos se bailaban las formas locales del chapirón, próximas a la que se bailaba en Visiedo. La melodía habitual era la del Villano, y la interpretaban tanto los gaiteros de Torrijo como los músicos locales, que aún se recuerdan en los alrededores, ya que iban a tocar en las fiestas de los pueblos vecinos (Alpeñés, Corbatón, Bueña, etc.).

Bañón

Habitualmente iban los gaiteros de Torrijo. En los años 60, para el baile eran frecuentes la orquesta Esparrel de Teruel y la de Villarquemado.

La rondalla del pueblo contaba con Amable Blasco y Joaquín Simón Sánchez, violines; Tomás Blasco (tío de Amable), guitarra y laúd; y Pedro Simón Sánchez, guitarra y laúd. Estuvo activa hasta los años 60.

Además, Joaquín Polo tocaba la guitarra y Don Bernabé el órgano.

El Villarejo de los Olmos

Emilio Sánchez Berbegal, natural de Tornos (n. 1937), toca el violín y canta jotas, en ocasiones improvisadas. Se hicieron rondas en El Villarejo hasta hace muy poco, a pesar de no haber mozas. Se conservan los instrumentos: laúd, bandurria, armónica, violín.

Rubielos de la Cérida

El pueblo iba a la romería de La Langosta. En las fiestas tocaban el Tío Lalo y el Tío Roque.

La rolda la hacían Santiago Andrés (que se marchó a vivir a Caminreal), Pedro Manuel Ramo (quien ya murió) y Arturo Barcelona (igualmente fallecido), con guitarra, bandurria y laúd. En fiestas se danzaba el chapirón, que se efectuaba dando saltos con la melodía típica de las carreras de pollos .

Bueña

Regularmente, para las fiestas de San Vicente iban los gaiteros de Torrijo y Monreal, Lalo y Roque. Parece que lo hicieron hasta mediados los años 40. También se recuerda en el pueblo a los gaiteros de Lidón.

Los romances circulaban con el Ciego de Torres, que frecuentaba la zona.

Había ronda y baile el domingo. Como instrumentistas del pueblo son recordados Cirilo Zorraquino, guitarra, y el Tío General (Andrés Zorraquino), laúd. También tocaban la cuerda Joaquín Zorraquino y Marcelino Cardo Corbatón. En el baile destacaban el vals La Basilisa y varios pasodobles, como La Palmita; el chapirón se tocaba en el baile cada semana y se bailaba brincando, de manera parecida a como se hacía en Rubielos de la

Cérida.

Como cantantes de jota destacaban Ramón Ruiz Soriano y nuestro informante Alejandro Arnal (n. 1923); su primo José Arnal Latorre, de Monreal, fue también un destacado jotero.

© ADRI & grupo musical Lahiez

© Manuel Sánchez, 2000-2008

 

NOTAS A ESTE APARTADO

6.      Véase el artículo de Ángel Alcañiz Gutiérrez: “Barrachina”, Xiloca, número 13, revista editada en Abril de 1994 por el Centro de Estudios del Jiloca. Se puede consultar en Internet:

          <http://www.xiloca.com/data/Bases%20datos/Xiloca/467.pdf> 

7.      Félix Martín Collados, conocido como el Justillero (n. 1935), es un conocido artista escultor y músico de Monreal del Campo.

8.       Tomás Guitarte y Mª Nieves Sánchez: “La Soldadesca y el Danze de Cutanda”. Cuadernos, nº 8 (agosto de 1995). Centro de Estudios del Jiloca, Calamocha.

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